Vinos divinos

Si hay algún país con una tradición milenaria en la producción de vino, ese no es otro que Grecia.

Larga tradición, pero una gran desconocida. No viene a la mente cuando se pregunta por países de referencia en el mundo vinícola.

Una posible razón es la baja producción que deja poco lugar a la salida de los vinos griegos fuera del país. Son unos grandes desconocidos que vale mucho la pena descubrir. Aunque se hacen vinos con variedades internacionales, más conocidas, la mayoría de productores apuestan por las variedades autóctonas. Se conocen alrededor de 300 que sólo se cultivan en Grecia. Si buscamos identidad de una región por el carácter de sus vinos, podemos apostar por las variedades griegas, sin lugar a dudas. Desde la blanca assyrtiko, sólo presente en la isla de Santorini, hasta las tintas xinomavro en el norte o agiorgitiko, en la península del Peloponeso.

En los últimos años, los productos griegos están volcados en dar a conocer sus vinos al resto del mundo, apostando por la identidad que les dan sus variedades, la diferenciación, vinos poco convencionales, más cercanos al terroir que vinos de regiones más conocidas, y sobretodo, la calidad, dejar el vino de gran producción por las pequeñas producciones, que permite conservar la tipicidad de un territorio.

En Vinatería Rosaluna, hemos seleccionado vinos de cuatro regiones griegas: 

   Un blanco de la variedad blanca más importante y rara, assyrtiko, de la isla volcánica de Santorini.

   Otro blanco de la zona de Tesalia, coupage de dos variedades roditis y batiki.

   Un tinto de una de las variedades tintas más conocidas, agiorgitiko, de la zona de Nemea en el Peloponeso

   Y un coupage de mavroudi y syrah, un tinto del norte, con más de diez meses de crianza.

Vinos de aperitivo o para acompañar platos de carne, un vino para cada ocasión.

Imágenes extraídas del site Wines Of Greece

Hotels amb DO

Hotels amb DO

Un año más INCAVI y el Gremi d'Hotelers de Barcelona organizan unas jornadas para descubrir los vinos catalanes de las distintas denominaciones de origen en diferentes espacios de algunos hoteles de la ciudad. Una iniciativa fabulosa para que la gente pueda conocer más nuestra cultura vinícola.

Hemos tenido el privilegio de poder participar, gracias a Pablo Chamorro, organizador de la feria de vinos ecológicos Vinum Nature, dando dos sesiones de cata de vinos especiales. El nexo común de todos los vinos era que provenían de agricultura ecológica, una corriente dentro del mundo del vino que tiene una gran fuerza en Catalunya, en especial, en la región del Penedès. No es de extrañar, por eso, que cinco de los vinos catados hayan sido de esta zona.

Desde aquí dar las gracias a Pablo, por su dedicación en dar a conocer y promover lo ecológico y lo sostenible, al Hotel Pulitzer que nos brindó una de sus salas y, por supuesto, a todos los asistentes por su interés en conocer un poco más el mundo del vino ecológico y que, sin ellos, la cata no hubiera sido posible. También a las bodegas participantes por su trabajo en hacer productos de gran calidad, siempre teniendo en cuenta el cuidado de la tierra y el medio ambiente. Los vinos catas y las bodegas han sido:

  • Nosodos, ancestral sin sulfitos de xarel-lo de Albet i Noia.
  • Gran Reserva Eco 2013, de Valldolina.
  • Roent, otro xarel-lo de Gramona.
  • Can Marlès Chardonnay, un monovarietal de esta bodega del Montmell.
  • Atrevit, merlot rosat, uno de los vinos inquiets de la bodega Can Descregut.
  • Formiga de Vellut, un coupage de garnatxa, carinyena y syrah de Clos Galena, el único Priorat de la cata.

La vendimia más adelantada

Vendimiando (fuente Cellers de Can Guilla)
Vendimiando (fuente Cellers de Can Guilla)
Uvas blancas durante la vendimia (fuente Can Descregut)

La vendimia es el acto, y la fiesta, de recoger la uva cuando ha llegado su punto óptimo de maduración. Es el momento más importante para el viticultor, el más importante en todo el ciclo vegetativo de la vis.

Es todo un arte el determinar el equilibrio entre azúcares y ácidos, que los taninos estén maduros, no haya ninguna nota verde y los aromas doten al vino de suficiente expresividad.

Este año 2017, al menos quince o veinte días de adelanto respecto a otros años. Es una coincidencia en la mayoría de zonas vinícolas de Catalunya y el resto del territorio nacional. ¿El motivo? El tan conocido y discutido, calentamiento global. Más calor, menos lluvia, más sequía hacen que la uva llegue antes de lo habitual a su madurez. ¿Y todavía se duda que el clima está cambiando por la intervención del hombre en la Naturaleza?

Lo que también coinciden es de un menor producción, las plantas han sufrido más de la cuenta y dan menos kilos, los granos son más pequeños en general, y el número de litros que se podrá extraer será, por tanto, menor que otros años. Pero no nos tenemos que preocupar de la calidad. Precisamente por esa falta de lluvias ha hecho que las uvas sean sanas y con mayor concentración. Ideal para que tengamos vinos de calidad de la cosecha 2017.

En los próximos meses, veremos los resultados de esta vendimia tan acelerada.

Uvas tintas recién recogidas (fuente Cooperativa Capçanes)
Uva esperando prensa (fuente Cellers Blanch)